Formó parte de Portugal durante más de cinco siglos, hasta su incorporación a España en 1801, constituido como una parroquia (freguesia) del municipio de Olivenza con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción de Táliga (Nossa Senhora da Assunção de Talega [o Táliga]).

A la caída del Antiguo Régimen la parroquia forma parte del municipio constitucional de Olivenza en la región de Extremadura. Desde 1834 quedó integrado en el Partido judicial de Olivenza.

Dejó de formar parte del municipio de Olivenza cerca de 1850. En el censo de 1857 contaba con 140 hogares y 510 vecinos. Sus primeros registros municipales datan de 1871.

Como con el resto del territorio cedido a España en virtud del tratado de Badajoz en 1801, Portugal no reconoce la soberanía española sobre Táliga, invocando el Congreso de Viena de 1815, aunque no disputa de forma activa su posesión. Por su parte, España considera que el territorio es una posesión legalmente española en virtud de dicho tratado, el cual, según la posición española, no ha sido anulado ni derogado.

Historia de Táliga

En 1840 Táliga se emancipa de Olivenza de la que era aldea dependiente. El origen de esta población podría estar en la necesidad de crear un asentamiento para los Moriscos expulsados de Alconchel en torno al año 1240, aunque también se cree que pudo ser fundada por Caballeros Templarios del Reino de Castilla entre los años 1230 y 1250.

En principio estos territorios pertenecían al Concejo Real de Badajoz, los cuales denunciaron al Rey de Castilla la usurpación de sus dominios por la Orden Templaria. Tras un largo pleito el Rey Alfonso X El Sabio dictó sentencia obligando a los Templarios a abandonar estas tierras, quedando de nuevo en manos del Concejo de Badajoz.

En 1297 debido al “Tratado de Alcañices” Olivenza y sus tierras pasan al dominio de Portugal, a pesar de que el tratado no recoge los derechos lusos sobre Táliga también se apropian de esta aldea, lo que provoca continuas quejas españolas ante lo cual el Rey negocia y consigue la incorporación legal de la aldea en 1314.

La repoblación de Táliga fue estratégica y prioritaria para Portugal pues era zona conflictiva debido a la proximidad con la frontera castellana. La repoblación se fortaleció con la concesión a la aldea de las tierras comunales llamadas “La Coitada”.

En la época en la que Táliga era portuguesa la proximidad con Alconchel y el hecho de que la frontera no estuviera bien delimitada provocó continuos enfrentamientos con sus vecinos españoles. Esta rivalidad se recrudeció en 1510 cuando los disturbios y robos se generalizaron por ambas partes llegando incluso a producirse varias muertes. Aún se pueden encontrar lugares en el municipio con nombres como “La Reyerta” testigos de la conflictividad fronteriza de aquella época.

Táliga sufrió con especial virulencia las grandes contiendas entre España y Portugal desde el siglo XIV al XIX. Durante la Guerra de Restauración Portuguesa en el siglo XVII, San Jorge de Alor y Táliga fueron completamente arrasadas por las Tropas Españolas que sitiaron Olivenza.

Con la Guerra de las Naranjas, España invade Portugal y se firma el tratado de Badajoz en 1801, recuperando así la Plaza de Olivenza y con ella Táliga que vuelve a ser parte del Reino de España.
Táliga refleja su historia en su escudo municipal el cual se compone de una cruz templaría en referencia a su pertenencia a esta Orden durante la Edad Media y un ramo de naranjas en alusión a la Guerra que les devolvió a la Soberanía Española.

Fuentes: Wikipedia y Alquevarural

Cartografía Lectora de Táliga